Poco a poco las aguas van volviendo a su cauce... Y es que la rutina, aunque no lo queramos admitir, es necesaria para alcanzar un equilibrio mental óptimo. La rutina y una fugaz cita con el shopping para descubrir que nos depara la temporada otoño-invierno 2008/09.Analicemos la situación: a grandes rasgos, veo mucho morado y mucho ocre. Bien por el morado, que me encanta en todos su matices, pero con el ocre no lo tengo tan claro. Odio el hippismo neo-liberal que se ha apoderado de Bershka, mucha casa de la pradera con borreguito sintético que, una de dos, o te mata por asfixia, o de un sarampión tardío fruto de las altas temperaturas alcanzadas dentro de la prenda en cuestión. También he podido comprobar como vuelven las camisas con mangas globo, chorreras y cuellos a lo Góngora, monocromáticas, y tan bellas combinadas con faltas tubo y pantalones de talle alto, a los cuales no he sido capaz de sumarme porque mi cuerpo no está homologado para tales patrones.

Yo, por el momento y a la espera de mejorar mi cuenta corriente, me conformo con descubrimientos como Yohi and Olivia y sus graciosos muñecos. Por cierto, he recibido mi último pedido Privalia: dos preciosos conjuntos de lencería de Selmark.







